martes, 20 de octubre de 2015

Paris-Brest de turrón

Tiempo aproximado: 2h 30 min
8 raciones


INGREDIENTES
  • Masa choux (la mitad de lo que indica la receta)
  • 200 g de turrón de Jijona
  • 360 g de leche
  • 30 g de azúcar
  • 40 g de maizena
  • 2 huevos
  • azúcar glass para decorar
ELABORACIÓN
  1. Con ayuda de una manga pastelera, formar varios círculos con la masa choux. Comenzar por dos pegados, luego otros encima hasta que acabemos la masa. Habría que hacer tres círculos, por lo menos.

  2. Hornear como indica la receta: unos 20 minutos y dejar en el horno con la puerta entreabierta 10 minutos. Dejar enfriar.
  3. Para hacer la crema de turrón, triture 300 g de leche con el turrón y colóquelo en un cazo.
  4. En un recipiente a parte, mezclar la leche restante (60 g) con los huevos, el azúcar y la maizena.
  5. Calentar la mezcla del turrón y la leche, cuando empiece a hervir, bajar el fuego he ir añadiendo la otra mezcla poco a poco sin parar de revolver durante unos tres minutos o hasta que espese. Thermomix: Poner todos los ingredientes juntos 10 seg, vel 5. Después, 10 min, 90º, vel 4.
  6. Colocar la crema en una manga pastelera con boquilla rizada y dejar enfriar y luego, colocar durante una hora en la nevera.
  7. Cuando la crema esté fría, coger la masa choux y con ayuda de un cuchillo, cortar por el medio formando dos circunferencias.
  8. Con la manga pastelera, rellenar toda la circunferencia de abajo y colocar la otra parte encima.
  9. Cuando esté listo, espolvorear azúcar glass por encima.

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Masa Choux

Tiempo aproximado: 1 h 30 min
18 pastelitos

INGREDIENTES
  • 150 g de agua
  • 80 g de mantequilla 
  • 10 g de azúcar
  • 120 g de harina
  • 3 huevos
  • 1/2 cucharada de café de sal
ELABORACIÓN
  1. Poner en un cazo a calentar el agua, la mantequilla troceada, la sal y el azúcar, y revolver con las varillas durante cinco minutos o hasta que esté la mantequilla disuelta. Thermomix: 5 min, 100º, vel 1.
  2. Apartar del fuego y añadir la harina poco a poco revolviendo con las varillas. Th: 20 seg, vel 4.
  3. Dejar la masa enfriar durante unos 10 minutos.
  4. Mientras enfría, poner el horno a precalentar a 200º.
  5. Cuando haya enfriado, añadir los huevos uno a uno e ir mezclando bien. Th: vel 5. Tras el último huevo 30 seg, vel 5.
  6. Echar la masa en una manga pastelera (o en una bolsa de congelación y hagale un agujero).
  7. Formar las formas que se desee y hornear sobre una bandeja de horno con papel de hornear. Si hace distintas formas, deje espacio entre las mismas de unos 5 cm.
  8. Hornear durante 20 minutos aproximadamente o hasta que esté dorada. Cuando estén listas, dejar el horno apagado, pero con la puerta algo abierta durante 10 minutos.
  9. Después, dejar enfriar antes de usarla.

jueves, 8 de octubre de 2015

Curry tailandés de ternera, piña y coco

Tiempo aproximado: 2 h
4 raciones

INGREDIENTES
  • 800 g de ternera para asar cortada en dados (2 cm aprox.)
  • 350 g de cebolla 
  • 800 ml de leche de coco
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de salsa de pescado
  • 2 cucharadas de pasta curry rojo
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 6 vainas de cardamomo
  • 4 rodajas de piña de lata
ELABORACIÓN
  1. Cortar la cebolla en rodajas.
  2. Calientar dos cucharadas de aceite en un cazo, sellar la carne y reservar.
  3. A continuación, en el mismo cazo, añadir dos cucharadas más de aceite y a fuego medio, rehoguar la cebolla durante cinco minutos. Reservarla junto con la carne.
  4. En el mismo cazo, echar la pasta de curry y freirla, sin dejar de remover durante un minuto a fuego bajo.
  5. Añadir una cucharada de zumo de limón, dos de salsa de pescado, dos de azúcar y la leche de coco.
  6. Subir el fuego y esperar a que hierva.
  7. Cuando comience a hervir, echar el cardamomo, la carne y la cebolla reservadas.
  8. Bajar el fuego y dejar cocinar a fuego muy lento durante una hora sin tapar, revolviendo de vez en cuando. Dependiendo de la carne puede que precise estar más tiempo, compruebe la cocción de la misma. Si ve que se queda muy seco, tape el cazo. 
  9. Trocear las rodajas de piña y, cuando la carne esté cocida, añadirla y cocinar durante cinco minutos. Puede añadir agua si quiere un curry menos espeso.
  10. Servir caliente acompañado de arroz blanco.

*Adaptado de "Curry de buey y coco", La mejor cocina tailandesa, Parragon Books

domingo, 20 de septiembre de 2015

Lahmacun (pizza turca)

Sección Thermomix con La Lata'l Gochu

Tiempo aproximado: 1 h
4 raciones


Kebab. Gloriosa metonimia. Paradigma de la saciedad resacosa. Oda al colesterol alternativo. Cuántos recuerdos evoca tu mente solo pronunciando la palabra kebab, o sus derivados... durum y lahmacun. Cuántas noches de borrachera rematadas al calor de uno de esos tornos de masa cárnica plastificada a las cuatro y media de la mañana. Cuántas cenas que nunca hiciste porque después de una tarde entera haciéndote pajas mentales entre elaboradas recetas de internet decidiste llamar a los moros de la esquina porque no te apetecía una mierda cocinar. Cuántas mañanas remordiéndote la conciencia y prometiéndote a ti mismo aquello de: "no vuelvo a comer esta asquerosidad en mi puta vida".
Me acuerdo perfectamente de la primera vez que entré en un Kebab. Bajé a Madrid a pasar el finde, aprovechando que el Sporting jugaba El Calderón, un domingo a las 12 por Canal+, en los tiempos en los que los colchoneros arrastraban sus penas por la segunda (por cierto, ganamos 0-1... golazo de David Pirri, sacando una falta directa en el minuto 89).
Subiendo por la calle que une la plaza de Lavapiés con la que va a dar a Tirso de Molina, a la derecha... allí vi el garito. Comida kurda, ponía en el letrero. "¡Toma ya! ¡Comida kurda y la hostia! Vengo a Lavapiés, la cuna del cosmopolitismo mundial, y me encuentro un restaurante kurdo. No no... ni hindú, ni marroquí, ni chino... kurdo... Hay que entrar a comer aquí por cojones". Y allí entré, orgulloso de mi internacionalismo gastronómico, pensando en comer y en presumir a mi regreso a las lejanas, frías y agrestes tierras de Invernalia. No pedí Lahmacún. De hecho, no recuerdo si lo tenían. Pedí Kebab con patatas fritas y me flipó de lo bueno que estaba.
Dos años después lo único que les quedaba a los kebabs de internacionalistas, étnicos y multiculturales era el arapahoe que hablaban los tipos que lo estaban haciendo al otro lado de la barra. En cuatro días se extendieron por toda la península como una metástasis. Kebab, durum, lamahcun... Quién nos iba a decir que aquellos chamizos grasientos gestionados por sarracenos de afable y petrificada sonrisa iban acabar haciéndole la competencia al McDonalds, al Burger King y a aquella puta mierda que se llamaba Pans&company
-"¡Eh tío! Tengo fame... ¿Vamos al mierdonals?".
-"Paso. Estoy en contra del imperialismo yanki. Vamos al kebab".

¿Que te ralla dar pasta a uno turco porque putean a los kurdos? Pues al día siguiente vas a un kurdo. ¿Que no te hace mucha gracia consumir en un paquistaní porque recelas del sistema pseudodemocrático de aquel país? Pues al día siguiente buscas uno de la Cachemira, que seguro que los hay, porque los cachemires quieren separarse de Paquistán para unirse a La India. ¿O era al revés? ¡Qué más da!
Total... a ti qué cojones te importa. Si son todos iguales. Los mismos olores envolventes, los mismos pegotes de carne, los mismos mejunjes, los mismos trozos de queso y tomate en los mismos cajones detrás del mismo cristal roñoso, el mismo tipo con la misma maquinilla rrrrrrrrrrrr... cortando trozos de plastilina con la mirada perdida después de tirarse 14 horas al día haciendo lo mismo a 30 grados centígrados.
Y un día te pasaste. Uno de esos días en que sales tarde de currar y buscas cualquier excusa absurda para ponerte como un cerdo (es tarde y mañana madrugas/ no te da tiempo a cocinar/ te queda de camino y así ya llegas cenado y vas a la cama directo/ esta semana comiste muy sano todo, no pasa nada por permitirte un homenaje/ hoy corriste 20 kilómetros y bajaste 8.000 kilocalorías, no pasa nada por comer uno... cualquier gilipollez del estilo...). Y te metiste un lahmacun con patatas fritas y una cerveza de lata, casi sin masticar, igual que la draga del Puerto de El Musel. Y de repente va tu cuerpo dice ¡BASTA! ¡NO COMAS MÁS, HIJO PUTA, QUE REVIENTO!
Los años no corren en balde... tampoco para tu estómago ni para tu intestino. Sí, 'ya se te pasará' piensas, mientras sientes la revoltura al día siguiente, mientras te atacan las arcadas al pasar por delante de otro Kebab y el mismo aroma que ayer te encandilaba hoy te da asco.
Pero esta vez no se acaba. Esta vez algo se ha removido en tu interior. Esta vez parece que vas en serio, que no vuelves a comer esa asquerosidad en tu vida. Y pasan los días, las semanas, los meses... pasa un año... pasan dos... y no vuelves a entrar en uno de estos tugurios porque tu aparato digestivo ha dictado orden de alejamiento indefinida.
Hasta que un buen día entras en el blog de Anadielemargaundulce y te encuentras la receta de lahmacun para Thermomix, ilustrada con unas fotos cojonudas. Y te crees William Munny en 'Sin Perdón', tentado por volver a los viejos tiempos.
Y al final te decides. Nada que ver con lo que te ponen por ahí. Dicen que si los comes en Turquía saben mucho mejor. No lo sé, pero no hace falta ir a Turquía. Prueba a hacértelo en casa con esta receta. Fácil, rápida y muy buena. Descubrirás que, al igual que el calimocho, el lahmacún también merece justicia. El primero necesita un buen vino, y el segundo una buena carne, una buena masa y unas buenas especias.
Como en casa no se come en ningún sitio. En los kebabs tampoco.

INGREDIENTES

Para la masa
  • 250 g de agua
  • 30 g de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de café azúcar
  • 1 sobre de levadura seca de panadería
  • 450 g de harina de fuerza
  • Harina de maíz precocida para estirar la masa
  • 1 cucharadita de té de sal
  • 1 cucharadita de té de comino molido
Para el relleno
  • 250 g de carne picada de ternera
  • 1 y 1/2 cucharadita de té de pimientón picante
  • 1  y 1/2 cucharadita de té de pimienta
  • 1 cucharadita de té de comino molido
  • 1 cucharadita de té de sal
  • 250 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 75 g de pimiento verde
  • 30 g de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • 150 g de tomate 
  • Perejil fresco
ELABORACIÓN
  1. Poner en el vaso el agua, el aceite, el azúcar, la sal, el comino, la harina y el sobre de levadura y programamos 2 minutos, velocidad espiga.
  2. Colocar la masa en un bol y formamos una bola (si la masa queda pegajosa, podemos añadir un poco más de harina).
  3. Cubrir con un paño de cocina y dejar reposar durante media hora.
  4. Mientras tanto, mezclar la carne picada con el pimentón, la pimienta, el comino y la sal y reservar.
  5. Poner 30 g de aceite en el vaso, la cebolla cortada en cuartos, el ajo y el pimiento verde troceado, programamos 3 segundos, velocidad 5.
  6. Con ayuda de una espátula, bajar los ingredientes de las paredes.
  7. Después, programar 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara.
  8. Luego, añadir la carne y programar 3 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara.
  9. Cuando termine, echar el tomate concentrado y el tomate troceado. Programar 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara, quitando el cubilete (para que no salpique podéis poner el cestillo). 
  10. Precalentar el horno a 250º.
  11. Tomar la masa y dividirla en dos, formando dos bolas.
  12. Espolvorear la encimera con harina de maíz y extender la masa con la ayuda de un rodillo dándole forma ovalada, dejándo un grosor de 5 milímetros aproximadamente.
  13. Colocar la masa sobre un papel de horno en la bandeja que vayamos a hornearla. 
  14. Repartir sobre la superficie de la masa la mitad de la carne, dejando aproximadamente dos dedos alrededor libres.
  15. Doblar los bordes sobre si mismos.
  16. Hornear durante 15 minutos.
  17. Cuando esté lista, espolvorear con el perejil picado y servir.
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viernes, 11 de septiembre de 2015

Zanahorias en salsa verde

Tiempo aproximado: 45 min
4 raciones

INGREDIENTES
  • 1600 g de zanahorias (la mitad si se quiere utilizar como guarnición)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pastilla de caldo de carne o caldo
  • 3 cucharadas de perejil fresco
  • 1 cucharada de café de pimienta
  • 1cucharada de café de comino
  • 1 cucharada de vinagre
  • 1 limón
ELABORACIÓN
  1. Poner un cazo con agua y sal a hervir.
  2. Mientras calienta, pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas.
  3. Cocerlas hasta que estén blandas (aproximadamente 20 min).
  4. Majar en el mortero los dientes de ajo con dos cucharadas de perejil hasta que formen una pasta. Después, añadir una cucharada de caldo (si lo que tenemos es una pastilla, disolverla en 250 ml de agua), una cucharada de vinagre y el comino.
  5. Cuando las zanahorias estén cocidas, escurrir y, en la misma cazuela, calentar a fuego medio dos cucharadas de aceite. Rehogar las zanahorias y añadir la pimienta, una cucharada de perejil picado y revolver.
  6. A continuación, exprimir el limón, revolver y añadir el caldo de carne y la majada.
  7. Revolver y subir a fuego fuerte. 
  8. Dejar evaporar con cuidado de que no se queme, revolviendo, durante unos cinco minutos.
  9. Servir caliente.

lunes, 31 de agosto de 2015

Pollo agridulce con arroz basmati y pasas

Sección Thermomix con La Lata'l Gochu

Tiempo aproximado: 30 min
2 raciones



   Ocho y media de la tarde. El Sporting acaba de empatar contra la Real y yo tengo más fame que Carpanta. Las mudanzas siempre se alargan más de la cuenta. Pensábamos acabar para la hora de comer y nos dieron las seis. Las seis ya no son horas de comer. Las seis son horas de ver al Sporting contra la Real. En el garito habitual, buenrollismo futbolero y paisanismo viril con los colegas. ‘¡Falta! ¡Fuera juego! ¡Corre más cabrón! ¡Eh, hijo puta. Ji, ji, ji, ja, ja, ja!’. Fluye la birra, a razón de una pinta por cada parte, y engaño al estómago con una bandeja de bocabits que nos pone el camarero. Total, que a las ocho y media el Sporting sigue invicto en primera y yo estoy medio ciego y con más fame que Caín.
   En condiciones normales seguiría ruta. Acabaríamos en cualquier pocilga, mal llamada sidrería, engullendo sidra y comiendo algunas tapas cutres. Croquetas, chipirones afogaos, patatas tres salsas, un cachopo… todo bien graso, todo bien aceitoso, todo bien cerdo… cualquier cochambre mal preparada por un cocinero explotado por algún puto negrero que hace caja esclavizando a sus curritos y cebando a la clientela con bazofia perronera.  Y al día siguiente me despertaría con la boca pastosa, la chola taladrada y el estómago centrifugando, arrepintiéndome una vez más de haber caído en la trampa.

   Eso sería en condiciones normales. Pero hoy no. Hoy hay que estrenar el nuevo juguetito. Mando guasap: ‘Voy pa casa. Toy esfamiáu. Busca una receta de Thermo. Algo que forre. Mariconades, cero. Envíamela y paso a comprar de la que subo’. Dicho y hecho. A los dos minutos me llegan una docena de ellas. Escojo la de la foto más apetitosa. Después descubriría que la foto era una milonga. Pero nos dio igual. En hora y cuarto nos estábamos poniendo las botas.* (*Revista Digital Mi Thermomix, nº 51) 

INGREDIENTES
  • Pechuga y media de pollo troceada en dados (Ojo. En mogollón de recetas hablan de una pechuga cuando se refieren a media… Yo me refiero a la pechuga entera. En la receta original se habla de cuatro pechugas para dos personas. Eso es una jartada. Compré dos enteras y acabé congelando la mitad de una. Con una y media da de sobra).
  • Un vaso corto de arroz basmati.
  • 125 gramos de uvas pasas.
  • 1/4 litro de agua.
  • Una pastilla de caldo de verdura.
  • Una cucharadita de pimienta negra.
  • Una cucharada de maicena.
  • 100 gramos de vinagre.
  • 50 gramos de caramelo líquido.
  • Aceite.

ELABORACIÓN
  1. Pones en el vaso en caramelo, el vinagre, el agua y la pastilla de caldo. Programas 15 min, 100º, velocidad 1. A los ocho minutos incorporas la pimienta (a mí se me fue la olla y eché la pimienta cuando iban diez, pero al final sabía de puta madre igual).
  2. Tras programar la Thermo, en una cazuela pones a cocer el arroz en agua abundante. Si las pasas son secas las pones a cocer con el arroz desde el principio. Si son jugosas, las añades cuando queden un par de minutos de cocción.
  3. Mientras tanto,  en una sartén con un poco de aceite vas haciendo el pollo. Cuando esté dorado lo reservas.
  4. Incorporas al vaso la Maicena diluida en medio vaso corto de agua. Programas 5 min, 100º, velocidad 1.
  5. Dispones el pollo en una bandeja y viertes sobre él la salsa. Concienzudamente. Que no te quede ni un milímetro de pollo sin empapar con el viscoso y reluciente mejunje. Acompañas con el arroz con pasas. Sirves y a ponerte hasta atrás.

Como comenté antes, cuando estaba listo, aprecié que su aspecto final no tenía nada que ver con la foto de la receta original, en la que se veían hasta trozos de pimiento y piña, pero nos la sudó mucho porque estaba cojonudo.
Cuando os ventiléis el pollo y todavía tengáis gula (hambre habréis dejado de tener un buen rato antes pero seguiréis comiendo porque sois unos gochos), podéis seguir mojando el arroz en la salsa. El basmati con pasas combina estupendamente con esta salsa agridulce. Podéis hacer el doble de arroz por si acaso.

sábado, 8 de agosto de 2015

Regañás de pipas y romero

Tiempo aproximado: 1 h 30 min




INGREDIENTES
  • 200 g de harina 
  • 75 ml de agua
  • 25 ml de vino blanco
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 3 g de levadura seca de panadería
  • 1/2 cucharada de café de sal 
  • 1 cucharada sopera colmada de pipas de girasol
  • 1 cucharada de romero picado

ELABORACIÓN
    1. Mezclar todos los ingredientes secos en un bol. 
    2. Hacer un agujero en medio y añadir los ingredientes líquidos.
    3. Mezclar y amasar hasta que la masa deje de pegarse.
    4. Cuando esté lista, tapar con un paño y dejar reposar 15 minutos.
    5. Después, estirar sobre una superficie espolvoreada de harina hasta que quede con el grosor de un milímetro aproximadamente. Dependiendo de la forma que le queramos dar, podemos tomar un trozo grande de masa y luego cortarlo o estirar pequeñas bolas. 
    6. Colocar las regañás sobre la bandeja del horno con papel de hornear. Más o menos, con esta cantidad de masa sale para dos bandejas.
    7. Cuando las tengamos en la bandeja, para que no hinchen, pinchar la masa por distintos sitios.
    8. Precalentar el horno, mientras dejamos reposar la masa 15 minutos.
    9. A continuación, hornear a 180º durante 20 minutos. 
    10. Dejar enfriar y listas.